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Gestion cultural

Payadores rioplatenses raices y futuro de una tradicion en c

Sergio Pérez

Un arte de influencias y misturas que narra la historia del Rio de la Plata.

En una tarde de verano, bajo el ritmo pausado del litoral, Schubert Flores Vasella comparte desde Buenos Aires sus reflexiones sobre el arte payadoril, ese legado de los trovadores del Rio de la Plata que, mas alla de la mera improvisacion, constituye un medio de expresion cultural, un registro de identidad y una resistencia frente a la cultura hegemonica urbana. Su nuevo libro, "Payadores Rioplatenses: Influencias y Misturas (1969-2019)", no solo aborda la historia de esta tradicion, sino que tambien analiza su evolucion y su futuro en un mundo en constante cambio.

El arte del payador es mucho mas que musica o poesia improvisada. Es, como Flores enfatiza, "una expresion riquisima, muy enraizada con lo telurico, con nuestro pasado y con la cronica social". Este articulo profundiza en las ideas presentadas por el autor, extendiendolas hacia el impacto que este arte tiene en la construccion de la identidad cultural rioplatense.

El fenomeno migratorio de los payadores uruguayos

En su libro, Schubert documenta como una veintena de payadores uruguayos, entre ellos figuras como Jose Silvio Curbelo y Walter Mosegui, llevaron su arte a Argentina en un momento critico para el genero. Este movimiento no solo reactivo la tradicion payadoril en tierras argentinas, sino que tambien dio lugar a una sinergia cultural unica.

Los payadores uruguayos aportaron nuevas influencias musicales, como la milonga oriental, con su ritmo mas galopeado y sus raices afrodescendientes, ademas de un vasto acervo poetico que enriquecio la escena artistica argentina. A su vez, recibieron de sus pares argentinos elementos de profesionalizacion y una vision mas estructurada del genero, estableciendo talleres y escuelas de improvisacion que perduran hasta hoy.

El Dia del Payador y otros logros culturales

Un hito destacado de esta colaboracion fue la institucionalizacion del Dia del Payador en Argentina, celebrado cada 23 de julio en homenaje a la historica payada entre Gabino Ezeiza y Juan de Nava en Montevideo, en 1884. Este reconocimiento formal consolido la relevancia del genero y su legado compartido.

Flores tambien subraya fenomenos innovadores, como las "noticias payadas" que Curbelo presentaba diariamente en Radio Nacional, y la aparicion de la mujer payadora como figura profesional, con Martita Sui como pionera del movimiento.

La docencia como pilar de continuidad

Un aspecto fundamental para la preservacion del arte payadoril ha sido la ensenanza. Los talleres de payadores iniciados en Argentina por figuras como Curbelo no solo formaron nuevas generaciones de artistas, sino que tambien llevaron el genero a lugares donde antes no tenia presencia, como el norte y la Patagonia argentina. Este fenomeno comienza ahora a reflejarse en Uruguay, donde nuevos valores, como Emanuel Calero y Leonardo Silva, emergen con fuerza.

La improvisacion como arte mayor

Schubert Flores comienza desafiando una idea arraigada en ciertos circulos academicos y culturales: que el arte payadoril es menor. En su defensa, destaca las capacidades unicas que este arte demanda de sus interpretes: la combinacion de creatividad, musicalidad, poesia e improvisacion en tiempo real. Es un arte "mayusculo", senala, cuya relevancia no puede ser medida solo por su complejidad tecnica, sino tambien por su capacidad de narrar el espiritu de una comunidad.

La improvisacion, en este contexto, no es un acto aleatorio, sino una habilidad cultivada que encuentra sus raices en las tradiciones mas antiguas de los trovadores europeos y los narradores orales africanos. En el Rio de la Plata, este arte se transformo en un vehiculo para expresar las vivencias rurales, los amores, las luchas sociales y los grandes acontecimientos historicos. Por tanto, cada payada no solo es un acto artistico, sino tambien un documento historico que captura el sentir de su tiempo.

Influencia y mestizaje cultural: un dialogo bidireccional

El subtitulo del libro de Flores, "Influencias y Misturas", refleja la riqueza de un intercambio cultural constante. A partir de los anos sesenta, como relata Flores, una oleada de payadores uruguayos emigro a Argentina, llevando consigo influencias como la milonga oriental, mas ritmica y enriquecida por elementos de la negritud. Este movimiento revitalizo un genero que en Argentina se encontraba en declive, expandiendo su alcance a regiones antes marginales.

Por otro lado, estos payadores adoptaron elementos propios de la cultura argentina, como la profesionalizacion del arte. Flores menciona que, mientras en Uruguay los payadores se desenvolvian en un contexto mas informal, en Argentina se les exigia mayor puntualidad, formalidad y presentacion, lo que contribuyo a elevar la categoria del genero. Asi, este intercambio no solo fortalecio el arte, sino que tambien lo transformo, dando lugar a nuevas formas de expresion y profesionalizacion.

Generaciones de payadores: de padres a nietos culturales

Un aspecto fascinante del analisis de Flores es su division generacional del arte payadoril. Identifica tres oleadas:

La primera generacion: Los pioneros uruguayos que, como Jose Curbelo y los hermanos Lagos, entre otros, cruzaron a Argentina en los anos sesenta, llevando consigo la esencia del arte telurico.

La segunda generacion: Los discipulos y seguidores de estos pioneros, quienes no solo aprendieron el arte de la improvisacion, sino que tambien lo institucionalizaron mediante talleres y espacios formativos.

La tercera generacion: Los "nietos culturales", jovenes en sus veinte anos que estan reinventando el arte bajo la guia de estos talleres.

Este proceso de transmision intergeneracional, como destaca Flores, ha sido crucial para la preservacion del arte en un mundo donde las expresiones culturales tradicionales enfrentan el riesgo de desaparecer. Los talleres de payadores, organizados por figuras como Curbelo, son un testimonio de como un arte tan espontaneo puede estructurarse y ensenarse sin perder su esencia.

La identidad rioplatense: un puente cultural

Uno de los puntos mas reflexivos de la conversacion con Flores es su insistencia en una identidad cultural compartida entre Uruguay y Argentina. "Somos rioplatenses", afirma, destacando como este termino encapsula una herencia comun que trasciende las fronteras politicas.

La cultura rioplatense se manifiesta no solo en el arte payadoril, sino tambien en otras expresiones culturales, como la musica, la literatura y el tango. Es una identidad forjada por siglos de intercambio entre las dos orillas del rio, donde la improvisacion de los payadores sirvio como una forma de narrar y reforzar esta conexion.

El futuro del arte payadoril: desafios y esperanzas

De cara al 2025, Flores planea una "cruzada payadora" que recorrera Uruguay, celebrando los 200 anos de la Cruzada Libertadora. Esta gira no solo buscara difundir su libro, sino tambien reivindicar un arte que, como el senala, "resiste a la asfixia y al predominio hegemonico de la cultura citadina y capitalina".

El futuro del arte payadoril depende, en gran medida, de su capacidad para adaptarse a un mundo en constante cambio. La profesionalizacion y la formacion de nuevas generaciones son pasos importantes, pero tambien lo es la conexion con el publico urbano, que muchas veces desconoce esta tradicion.

Un arte que canta al tiempo

En palabras de Schubert Flores, los payadores fueron los primeros cronistas de nuestra historia, narrando la vida y las luchas de nuestras comunidades. En un mundo donde la cultura enfrenta constantes amenazas, su arte sigue siendo una resistencia, una afirmacion de identidad y una celebracion de nuestra herencia compartida.

El libro "Payadores Rioplatenses: Influencias y Misturas (1969-2019)" es mas que una obra academica; es un manifiesto cultural que invita a las generaciones presentes y futuras a mantener viva la llama de una tradicion que canta al tiempo, al amor y a la libertad.