Gestion cultural
Maestro atilio rapat
EL HUMANISMO REVIVIDO EN UN HOMBRE
Nacio en Maldonado y Yaro hace 78 anos. A los 17 se fabrico un clavijero de guitarra utilizando como cuerdas hilos de coser. Durante un lustro aprendio absolutamente solo los secretos de ese instrumento heredado de laud y la vigiela gracias a un antiguo pero buen metodo: el tarantino.
Descubrio a Tarrega luego de presenciar un concierto para guitarra y orquesta lo que lo convirtio en nacido concurrente a la legendaria Casa “Guiocia Hermanos” en donde pasaba largas jornadas revisando los anaqueles repletos de partituras entre los que buscaba todo lo que estuviera firmado por el celebre compositor espanol: “Recuerdos de la Alhambra”, “Capricho Arabe”…
Los tres meses y medio de aprendizaje de un instrumento tan misterioso en su sonido junto al maestro Felipe Irrazabal. Los cinco anos posteriores en los que el alumno se enfrenta solo con un metodo y consigo mismo se amplian luego gracias a las ensenanzas de lutier mercedario Manuel Galvin Andrade, hijo de sevillanos por entonces por espacio de dos anos. La rapidez con que aprende el inquieto alumno es admirable por lo que el profesor y luthier le confiesa que el ya no puede ensenarle nada mas.
Queda entonces este otro nuevo maestro quien con el tiempo pasara a ser maestro de maestros. Queda un docente que tanto en su vida como hombre como en su quehacer musical por nombrar una de sus tantas actividades siempre esta recordando un principio de Johan Sebastian Bach: “el arte no se ensena se aprende”.
Queda ademas el humanista avido de profundizar en otros secretos, las constelaciones, las civilizaciones perdidas, los multiples angulos de la naturaleza, la botanica, la fauna o donde desembocara determinado rio. Inusuales incursiones a traves de las paginas del libro como el manual Merck en su segunda edicion, o las moradas filosofales del mitico “Fulcanelli” dedicado a los casi sonados hermanos de Heliopolis. Queda finalmente un ser en quien confluyen las ensenanzas cosmicas y sistematicas, un ser que asegura que un cientifico sin imaginacion no sirve para nada. Queda un personaje de carne y hueso y espiritu como pocos Atilio Rapat.
PRINCIPIO VERDADERO QUE RESERVA UNA NOCHE.
Aguarda mi llegada parado en el vano de la puerta. Son las diez y media de una noche en el frio mes de junio y luego de algunos desencuentros, al fin se concreta mi visita a la casa del formador de tantas generaciones. Dentro de su casa la habitacion es lo suficiente grande, aparte de acogedora, como para tener contra una de las paredes una serie de estantes, que sin embargo no ofician solo de biblioteca, ya que aparte de una cantidad heterogenea de libros hay un rifle con mira telescopica, una garra de leopardo, dibujos que muestran al maestro en diferentes epocas de su vida. Una foto con la que aparece junto a ese otro grande llamado Abel Carlevaro y otra mas pequena en la que Atilio Rapat luce tocando una guitarra junto a Celina, su hija de 24 anos, muchacha que al menos por el testimonio grafico se muestra sonriente, simpatica y tan espontanea como su padre.
Pero la habitacion en donde el maestro me recibe no termina ahi, porque contra otra pared encuentro una mesa sobre la que se amontonan mas libros, partituras, herramientas, una lampara portatil y este metodo de vivir auspiciante de nuevas dimensiones que podemos encontrar dentro de la que vimos. Continua en el piso de baldosas, continua en decenas de botellas arrinconadas, algunas vacias y otras aun sin abrir, en cuyas etiquetas se puede leer las mas variadas marcas de vino, champan, whisky, ron, refresco, mas un termo sobre el que se inclina el maestro, muy abrigado aunque agil de movimientos y rapido en las reflexiones que tarde o temprano comenzara a transmitirme.
¿Quiere te? esta recien hecho - El secreto del termo ha quedado develado y Atilio Rapat busca dos vasos en donde posteriormente vierte una infusion que tal vez por la hora o por lo sugestivo del lugar resulta mucho mas sabrosa y aromatica de lo que ya es. Finalmente contra otro rincon de ese nocturno e Intimo habitat, reducido de ensenanza o de simple y rica conversacion descubre una heladera a la que Rapat se acerca horas despues para sacar algunos cubitos de hielo.
El maestro se vuelve a la ventana que llena a sus espaldas y senala los bordes oscuros junto a la correa que levanta la veneciana. “Fijese lo que hace el smog. ¿Sabia - prosigue, vuelto en posicion inicial - que a cada nuevo escape de oxido de carbono de los autos y omnibus se mueren todas las bacterias que andan por el aire? Lo peor que puede existir es el centro, un apartamento en el centro y vivir en el. Y sin embargo seguimos viviendo, gracias a nuestro cuerpo que es un maravilloso laboratorio- Hace lo posible por adaptar todo lo insano que anda por ahi, producto de las ciudades en su mayoria, a nuestras necesidades primarias. Pero yo creo en la naturaleza y en esa constante vuelta del hombre al gran equilibrio que es el medio natural. Me gustaria vivir en una choza junto a un arroyo, dialogando con los animales y las plantas”.
Recuerdo que llegue al 1306 de la calle Andes a entrevistar a en profesor de guitarra, maestro de maestros. Me encuentro con un hombre que me habla de animales y plantas. Y a proposito de estas ultimas recuerdo que en una otra entrevista realizada tiempo atras a otro atilio, el profesor Lombardo, director honorario del Jardin Botanico, en la oportunidad aquel cientifico se refirio a la nueva existencia de sentimientos por parte de los pobladores del reino vegetal.
Vuelvo a esa noche de junio de 1983.
Maestro, ¿que me puede decir de las plantas?
“Ante todo que conforman un aspecto del maravilloso equilibrio cosmico. Ademas que las plantas tienen la facultad de expresarse de manera muy parecida a los seres del reino animal: sienten terror, alegria o tranquilidad. Todo depende de como se las cuide. Por eso me gusta acampar con mis alumnos, hacerles conocer, descubrir los infinitos secretos que encierra la creacion de la que nosotros somos una parte absolutamente indivisible.
Una parte de esa ENERGIA que esta en constante dinamica, ¿no es asi?
No tenga la menor duda.
Acampar con sus alumnos maestro, ¿como definiria su metodo de ensenanza? ¿utiliza textos?
Muy pocos. Sobre todo lo mas importante es que los alumnos hay que inquietarlos, que la parte teorica se asimile a la experiencia vital de cada uno de ellos, de lo contrario la ciencia del instrumento estara aprendida a medias, faltando lo mas importante, la imaginacion y la inquietud de aprender, partiendo de una necesidad totalmente individual. Un cientifico sin imaginacion no sirve para nada.
Bach decia que el arte no se ensena, se aprende.
Y del metodo que utiliza Rappat, vuelvo al tema anterior: la naturaleza, los animales, el tema viene “de la garra de un leopardo” que esta ornamentando un sector de la pared.
Los animales -cualquier animal - no atacan, asegura el maestro. Un amigo que ya fallecio llego a esa conclusion luego de haber cruzado tres veces el Amazonas solo y una la cordillera de los andes en un viaje que lo llevo siete dias de Argentina a Chile. Un hombre muy inteligente. Pero volviendo a mi metodo, que es el que puede seguir cualquier hombre o mujer de la vida, en la vida, agrega Rappat.
Le recuerdo una cosa: aprender siempre. La vida encierra una posibilidad de aprendizaje que no se agota nunca. La voz futura del pasado, buscar, hablar, interesarse en la mas que referida naturaleza.
Tal es el metodo y el modo de vida de quien ha hecho de cada alumno, seguramente, un hijo, amigo o hermano mas, abierto a todo tipo de lectura. Sus inquietudes al respecto oscilan entre el voluminoso ejemplar de farmacopea nacional argentina y el fasciculo 4 de “La cuarta dimension”.
En suma, Atilio Rappat representa una presencia que todos los dias se hace mas dificil de detectar. Descubrir como los secretos que encierra toda experiencia vital al humanismo, la casi perdida inquietud renacentista por todo lo que esta en relacion directa con el hombre y su cometido es el tiempo. Dicha inquietud ya se manifesto en aquel Atilio Rappat que una vez siendo adolescente, fue protagonista de algo que marcaria para siempre un nuevo rumbo en su polifacetica existencia.
Un dia iba por la calle y me encontre con un ciego que estaba tocando una guitarra.
Recorde que en mi casa habia una sin clavijero. Fabrique una de madera y a la falta de cuerdas utilice hilo de coser. Otro dia, prosigue el maestro amable ante las preguntas que le formulo al respecto de sus origenes como profesor de guitarra, ahorre algun dinero y me fui al cine Justicia a escuchar la orquesta de Chayne. El abono salia de cuatro centesimos. Volvi a mi casa y me puse a sacar la melodia de una de las obras que habia escuchado en el justicia con mi guitarra de hilo de coser. Mi padre que tenia un gran oido al igual que mi madre quedo profundamente impresionado por los adelantos que hice esa noche y al otro dia me trajo un paquete. “Abrilo - me dijo - .Es para ti”. ¡Yo no lo podia creer!, porque al abrir ese paquete me encontre con una guitarra con cuerdas verdaderas.
Asi es como nuestro entrevistado a los 17 anos tiene contacto por primera vez con un instrumento del que aprendera sus mas reconditos secretos. Posteriormente vendran las clases con Felipe Irrazabal quien tenia su lugar de estudio en Sierra y Lima y era profesor de la Sagrada Familia.
Pero yo veia que las clases que tomaba eran un verdadero esfuerzo economico que hacian mis padres. Asi que un dia les dije que no queria ir mas. Segui estudiando solo durante cinco largos anos.
Otro concierto de guitarra permite al futuro maestro conocer a quien sera luego el profesor que redondea los estudios que Rappat ha continuado sin ayuda mas que de su inteligencia y afan de recuperacion: el luthier mercedario Manuel Galvin Andrade.
El mismo se hacia llamar sevillano pero habia nacido en Soriano de padres espanoles. Por aquellas epocas Segovia visito Uruguay y tuve la oportunidad de conocerlo y apreciarlo en todo su arte en el teatro Solis. Galvin queria que Segovia lo visitara en su estudio a fin de que probara una guitarra que el mercedario acababa de fabricar. Pero Segovia nunca fue. Aunque me prometiera que lo haria, era un hombre muy especial y seguramente lo sigue siendo. Cuentan que un dia (anecdota Rappat) el maestro fue abordado por un nino a la salida de un teatro en donde acababa de dar un concierto. El nino se acerco y pregunto: “Maestro ¿Usted toca de oido o por musica? y Segovia le contesto inmediatamente: “Yo toco por plata”.
Aparte de los grandes consagrados, que me puede decir de las generaciones mas jovenes de guitarristas tanto en Europa como en America y en especial nuestro medio.
En Europa existe una maravilla: Julian Bream. Mientras que en America destacando nuestro medio estan surgiendo grandes y prometedores figuras como Eduardo Fernandez por nombrarle a una.
El tema de la guitarra penetra paulatinamente en una conversacion donde sin embargo siempre existe un lugar para volver a temas revestidos de universalidad, lo necesaria para que se produzca otro tipo de aproximacion con las palabras que el dialogo entre dos individuos, un maestro consagrado y un periodista con mucha menos experiencia que su entrevistado. Pero hay algo que une los seres humanos, y en nuestro caso tal vez sea ese afan de querer aprender, ese afan de querer colocarse en lo posible de frente a los innumerables enigmas que encierran la tierra, las estrellas y ese otro universo llamado el hombre,
¿Quiere un whisky?
Tomamos en los mismos vasos
Mientras el maestro se dirige a la heladera que esta situada contra un rincon de esa pieza espaciosa en donde se inicio nuestra charla, aprovecho para acercarme a uno de los tantos papeles pautados que se hayan apilados en una mesa de madera mas pequena que la otra que contiene todo de todo un poco, “Eric Satie”, “Gimnopedia No. 4”.
Y si bien de esa musica solo tengo en esos momentos de transcripcion al papel, la misma parece cobrar sonoridad en mi memoria asimilandose al entorno y haciendome olvidar que vamos avanzando en la madrugada de una ciudad que afuera de lo contrario va creciendo en silencioso frio.
UN DIA EN LA VIDA DEL HUMANISTA
El tema de la guitarra, el tema del arte viene y va. Segovia dijo un dia que “la verdad en guitarra esta en Uruguay”. Alguien podria poner en duda esta afirmacion pero la misma es perfectamente creible desde el momento que Atilio Rapat le ofrecio en cierta oportunidad irse a los Estados Unidos impartiendo clases de guitarra a maestros de ese pais. El tema de la guitarra nos lleva al misterio que ella misma encierra. Nos lleva a las calles estrechas de una Sevilla florecida y blanca, perfumes que se desprenden de las macetas apoyadas en balcones sugerentes, a los que un dia cantara el poeta granadino.
Los maestros del “Cantejondo” tocan casi a escondidas. ¿A que se debe eso?
Cada uno de ellos considera que tiene una tecnica propia diferente a la del otro y que siempre tiene que estar superandose. Cuando la bailaora se va penetrando de la musica y efectua sus figuras del baile, acompanada de un zapateo cada vez mas rapido, el guitarrista tiene que esmerarse por igualarla en rapidez de fraseo y de ser posible a hacer que los papeles se inviertan y que sea ella la que tenga que esforzarse por mantener el ritmo acelerado de su arte. Una eterna lucha de aptitudes entre el macho y la hembra segun los guitarristas y especialistas del cantejondo y cante flamenco.
Cuenteme un dia de su vida.
Duermo cuatro horas diarias. Desde que iba a tercer ano de escuela me decian el desvelado. En realidad a no ser las horas que tengo clases o que vienen amigos, colegas, mi hija Celina, hago todo cuanto el cuerpo me lo pide, no cuando las otras horas lo intentan imponer. De alli que durante la noche leo, escucho musica o me pongo a mirar las estrellas. Aunque esta ultima tarea es mucho mas linda de llevar a cabo en el campo, en los lugares donde prima la naturaleza. De muy joven me acostumbre a acostarme con el sol. Lo haciamos con Abel Carlevaro, con quien vivi momentos de intensa bohemia. Por las tardes recibia a mis alumnos. Y cuando ya sabia que uno de ellos hacia un ejercicio en el que se equivocaba al llegar a determinada nota, le decia que repitiera toda la clase, y yo acostado tras un biombo dormia comodamente aunque con la oreja en estado de alerta. En mi casa siempre hay gente a excepcion de estas horas la madrugada cuando vuelvo a lo mio aprender siempre de dia. Fuera de las clases me dedico a leer libros cientificos.
Ya veo. Eel manual “Merck”
Por supuesto. Se lo recomiendo para que vaya aprendiendo a reconocer los sintomas de cualquier enfermedad, asi cuando llega el medico usted le facilita el trabajo. Es muy diferente decir “me duele aca” que decir “segun tal y tal sintoma principio de infarto no es”. Sonrie rapat y sonrio yo.
Maestro ¿ha compuesto obras para guitarra o cualquier otro instrumento?
Hace 20 o 30 anos era lindo, pero no es cuestion de hacer bulto.
¿Cuantas guitarras tiene?
Alrededor de diez- pero las he ido prestando, lo que no quiere decir que un dia de estos no salga por ahi a rescatar las de las manos de mis buenos alumnos. Si quieres saber las marcas: “Bianchetti”, “Pereira Velasco”, “Manuel Ramirez”, “Santurion” y la madrilena son algunas.
¿Que compositor prefiere?
el que mas profundamente llega a mi es Johan Sebastian Bach. Parece que cantara su musica es una eterna alabanza a la vida.
No. Y no porque no me gustara. Pero las circunstancias de la vida me permitieron viajar por los libros y la musica. No me quejo. Es otro mundo, de llegar en espiritu a aquellos lugares geograficos que estan distantes.
En lo avanzado de la madrugada deje atras la casa de ese.
De este reverso de “Doctor Faustus”, ya que Rapat se siente tan joven como siempre pese a tener casi 80 increibles anos.
Catedratico de guitarra en el Conservatorio Universitario De Musica, profesor de profesores y un verdadero humanista en las postrimerias de este controvertido siglo XX. Pero a mi entender, Rapat es algo mas que un profesor. Es un eterno joven poseedor de un espiritu inquieto y de una humildad que le permite decir “cuando se aprendio es lindo olvidarlo todo para quedar nuevamente a la espera de todo. Por eso estoy en perpetuo estado de alerta.
Y otra razon a proposito de este mirar las estrellas en las horas nocturnas tanto desde su casa como desde la naturaleza y ese arroyo que corre junto a la choza de sus suenos: “Siempre espero por las eternas verdades del universo me gustaria que me llevaran por esos infinitos caminos estelares, como a un nino que lo esta descubriendo todo por primera vez.
Entrevista realizada y publicada por el diario El Dia el 31 de julio de 1983
Maestro Atilio Rapat
por Guillermo Lopetegui en textos
Trasncripcion: Sergio Perez
Material cedido por Aldo Diffilippo
25 de agosto de 2023