Gestion cultural
La vida y obra del maestro alberto carbone a traves de ramir
Un testimonio que revive la riqueza cultural de Paysandu
La musica es un puente que une generaciones, territorios y emociones. En esta primera entrega del ano 2025, tuvimos el privilegio de conversar con el guitarrista y musico sanducero Ramiro Della Valle, quien lleva adelante un valioso rescate cultural: la obra del maestro Alberto Carbone. Este referente musical dejo una huella indeleble en Paysandu, siendo mentor de musicos como Anibal Sampayo y formador de generaciones de artistas locales. Ramiro, multifacetico y apasionado por la guitarra, nos invita a redescubrir el legado de un maestro que, aunque injustamente olvidado, sigue resonando a traves de quienes interpretan y difunden sus composiciones.
Ramiro Della Valle, nacido y criado en Paysandu, encontro en la guitarra su companera de vida desde temprana edad. A pesar de provenir de una familia sin antecedentes musicales, su hermano mayor, integrante de un grupo liderado por Carbone, desperto en el la curiosidad por los instrumentos. Formado bajo la tutela de Itati Irigoyen, un influyente profesor salteno, Ramiro desarrollo un estilo que combina la tecnica clasica con una sensibilidad que trasciende generos. Sin embargo, su camino no fue lineal; alterno su pasion por la musica con trabajos rurales, una experiencia que moldeo su caracter y su relacion con el instrumento.
"El campo y la guitarra no son compatibles", reflexiona Ramiro, rememorando los anos en que sus manos se endurecieron trabajando como peon. Pero incluso en los momentos mas dificiles, la musica permanecio como un refugio y una vocacion inquebrantable.
Alberto Carbone, nacido en Montevideo y radicado desde nino en Paysandu, fue un maestro en el mas amplio sentido de la palabra. Ademas de su profesion como docente escolar, ensenaba guitarra, piano, acordeon y violin, formando a cientos de jovenes que integraban agrupaciones como el emblematico grupo "Fulgores". Su enfoque didactico y su capacidad para adaptar obras complejas al repertorio estudiantil dejaron una marca imborrable en la cultura musical del litoral.
Ramiro describe a Carbone como "un genio subvalorado", cuyas composiciones, aunque presentes en curriculas locales, no han recibido el reconocimiento que merecen. Inspirado por esta deuda historica, Ramiro emprendio una tarea monumental: rescatar, interpretar y difundir su obra. "Para que un creador siga vivo, la mejor forma de recordarlo es interpretando sus composiciones", afirma con conviccion.
A lo largo de su trayectoria, Ramiro ha explorado diversos estilos y formaciones. Desde la guitarra clasica hasta el guitarron, pasando por el bajo y otros instrumentos de cuerda, su versatilidad le ha permitido colaborar con agrupaciones de renombre como Tantoman. Su vinculo con el guitarron, particularmente, se consolido tras presenciar una presentacion de Alfredo Zitarrosa en Paysandu, un momento que el describe como "un punto de inflexion" en su carrera musical. En esa oportunidad, los musicos que acompanaban a Zitarrosa eran Ciro Perez, Vicente Correa y el legendario Gualberto Lopez.
Durante la pandemia, Ramiro aprovecho el tiempo de aislamiento para profundizar en la musica clasica, desempolvando partituras y redescubriendo obras que habian quedado en el olvido. Este periodo de introspeccion tambien lo motivo a dedicar sus esfuerzos al proyecto de Carbone, consolidando alianzas con otros musicos e investigadores interesados en preservar el patrimonio cultural.
El rescate de la obra de Carbone no es una tarea solitaria. Ramiro ha encontrado apoyo en colegas locales e internacionales, como Daniel Morgade, guitarrista residente en Peru, y Carlos Blanco Fadol, un destacado investigador de instrumentos etnicos. Juntos, planean estructurar un repertorio integral que incluya duos, trios y ensambles con guitarra, piano, acordeon y violin, evocando las formaciones originales lideradas por Carbone.
Entre los proyectos mas ambiciosos se encuentra la posibilidad de grabar un disco dedicado exclusivamente a su obra, asi como organizar presentaciones en formato de concierto. "Seria maravilloso revivir ese espiritu colaborativo que Carbone fomento en su tiempo", comenta Ramiro, visiblemente emocionado por las oportunidades que se avecinan.
La labor de Ramiro Della Valle es un recordatorio de la importancia de preservar y valorar el legado cultural de nuestros territorios. El maestro Alberto Carbone, cuya influencia marco a generaciones de musicos, encuentra en Ramiro un discipulo y guardian comprometido con mantener viva su obra. Este rescate no solo enriquece el panorama musical uruguayo, sino que tambien nos invita a reflexionar sobre la necesidad de recordar y honrar a quienes han construido las bases de nuestra identidad cultural.
A traves de sus palabras y su musica, Ramiro nos demuestra que el arte tiene el poder de trascender el tiempo, uniendo pasado, presente y futuro en una sinfonia de memoria y creacion.