Gestion cultural
Con representantes de soriano dio inicio el curso internacio
Una agenda latinoamericana para documentar, cuidar y gestionar el patrimonio sonoro.
En la jornada de hoy dio inicio la primera de cinco jornadas del Curso sobre Conservacion de Instrumentos Musicales promovido por ICOM Music en modalidad virtual, con participantes de varias partes de Latinoamerica, del cual participamos como gestor cultural y estudiante de la tecnicatura universitaria en bienes culturales, musico y apasionado de los instrumentos, en especial la guitarra. La escena inaugural dejo un clima de expectativa serena. La sala de Zoom se poblo de acentos y oficios: conservadores, lauderos, docentes, investigadores de museos mixtos, estudiantes y responsables de colecciones pequenas que conviven con calendarios escolares y presupuestos justos. La anfitriona, Ximena Palacios Uribe, abrio el encuentro con una invitacion a pensar la documentacion como un ejercicio colectivo de largo aliento. No se trata de acumular formularios, sino de asegurar que cada objeto conserve legible su historia material y cultural, con criterios verificables.
Desde Dinamarca, la presidenta de ICOM Music, Marie Martens, enmarco el programa dentro de un proyecto especial que sintoniza con el plan estrategico vigente y con una meta clara: profesionalizar procedimientos, ampliar la participacion regional y fortalecer el acceso en espanol. Anuncio, ademas, la inminente publicacion en castellano del manual de referencia sobre cuidado de instrumentos historicos y actividades complementarias con MIMO y socios academicos, un gesto concreto hacia la circulacion de buenas practicas en nuestro idioma.
El curso nace con un diseno accesible y preciso: cinco encuentros en linea, de dos horas cada uno, con traduccion simultanea y costo gratuito mediante inscripcion previa. Esta dirigido a museos y colecciones de o con instrumentos musicales en America Latina y el Caribe, y admite perfiles diversos que cumplan al menos una condicion admisible, ya sea pertenecer a una coleccion o museo donde se conserven instrumentos, ejercer profesionalmente la conservacion de objetos con experiencia en instrumentos musicales, o cursar —o haber egresado recientemente— una disciplina vinculada a la conservacion, restauracion o construccion de instrumentos. Esta amplitud de puertas expresa una conviccion de fondo: el estandar profesional se construye mejor cuando se sientan a la mesa quienes realmente trabajan con las piezas.
La primera sesion, dedicada a documentacion, estuvo a cargo de Jonathan Santa Maria Bouquet, conservador principal de las Colecciones Patrimoniales de la Universidad de Edimburgo. Su planteo fue tan sencillo como exigente: documentar es un proceso sistematico y permanente que registra decisiones, materiales, intervenciones y contextos. El archivo que se crea junto al objeto no es un accesorio; es la memoria activa que permite responder preguntas futuras. La transparencia es un principio operativo: dejar rastros detectables de cada reparacion, consignar productos, concentraciones y tiempos, y adjuntar imagenes comparables del antes y el despues.
El valor pedagogico de su exposicion emergio en ejemplos concretos. Un laud del siglo XVI y dos clavicordios de talleres historicos se transformaron en casos de estudio para distinguir modificaciones, modas, rutas de comercio y tecnologias constructivas. La evidencia no queda confinada a la intuicion del especialista: se apoya en tecnicas escalonadas que van de la observacion macroscopica a la microscopia, de la luz ultravioleta a la infrarroja, de la radiografia a la microtomografia, con un criterio constante de minima invasividad. Antes de pensar en muestreos, conviene exprimir lo que la luz, el angulo y la comparacion pueden decir.
La etica aparecio en cada pliegue del metodo. Un objeto no se restaura para satisfacer una nostalgia de origen, sino para preservar capas legibles de su biografia material. La tentacion de devolverlo a un supuesto estado primigenio pierde fuerza cuando se entiende que las huellas de uso, los injertos, los cambios de puente, las perforaciones tapadas o las marcas de trastes son capitulos de una historia que informa repertorios, practicas y mercados. Intervenir sin ocultar y describir sin omitir son dos caras de una misma responsabilidad.
El curso avanzara en octubre con dos ejes decisivos. Geraldhyne Fernandez, desde la Universidad Nacional del Litoral, trabajara sobre conservacion preventiva, un terreno donde las grandes diferencias entre instituciones se moderan con protocolos claros. La constancia ambiental, la iluminacion controlada, la manipulacion segura y el monitoreo de plagas no requieren presupuestos descomunales, sino criterios estables, rutinas de chequeo y una cultura del cuidado que abarque a todo el personal. Cristina Bordas Ibanez, de la Universidad Complutense de Madrid, abordara la gestion de colecciones, es decir, la trama administrativa y tecnica que articula inventarios, prestamos, seguros, traslados y accesibilidad publica con la proteccion efectiva de cada pieza.
El diseno pedagogico reserva un lugar central para la practica situada. Las dos ultimas sesiones se dedicaran a estudios de caso presentados por los propios asistentes. Alli se pondra a prueba el lenguaje comun aprendido: fichas comparables, fotografias con pautas repetibles, decisiones justificadas frente a riesgos concretos y resultados evaluables. Esta dinamica invierte la logica del espectador pasivo y consolida una red de consulta que seguira trabajando cuando el curso termine.
Uno de los aportes mas sugerentes de la primera clase tuvo que ver con el sonido. La documentacion acustica no se agota en grabaciones de concierto. Es util construir bancos de notas estandarizados, con parametros controlados, que permitan comparar instrumentos, estudiar firmas timbricas, alimentar laboratorios de organologia digital y, llegado el caso, ofrecer sustitutos razonables cuando una pieza no puede ejecutarse sin comprometer su integridad. La preservacion del patrimonio sonoro requiere tambien criterios tecnicos y archivos cuidados.
En el intercambio con participantes aparecio un tablero de preguntas que retrata la region. ¿Como empezar en instituciones pequenas? Con un protocolo simple y por escrito que pueda aplicarse manana: identificacion basica, estado de conservacion, cinco fotografias consistentes, condiciones ambientales del momento de registro, responsables y fecha. ¿Como decidir si un instrumento puede tocarse? Con una matriz de riesgo que mida fragilidad de materiales, beneficios informativos y disponibilidad de alternativas de registro. ¿Que hacer con el archivo digital creciente? Respaldos redundantes, formatos abiertos y revisiones periodicas que eviten la obsolescencia silenciosa de soportes.
La perspectiva latinoamericana atraviesa todo el programa. El acceso a tomografos industriales o a laboratorios de espectroscopia no es la norma en la mayoria de nuestros museos. Por eso se subrayo el uso de fotogrametria con telefonos moviles para modelados tridimensionales, kits de iluminacion LED accesibles para lectura de superficies y software libre para fichas y metadatos. No se propone una rebaja del rigor, sino una pedagogia del ingenio que permite comparabilidad sin sacrificar precision.
En paralelo, el curso actua como plataforma de alfabetizacion legal y ambiental. Identificar materiales protegidos por normativa internacional exige saber mirar y, cuando corresponde, analizar. Distinguir hueso de marfil por su estructura, reconocer dalbergias restringidas, registrar procedencias con prudencia y documentar compatibilidades de productos conservantes con el sustrato. La tecnica no se despega de la etica ni de la ley; se integra en decisiones que deben ser defendibles ante la comunidad profesional y ante la sociedad.
La promesa mas valiosa, quizas, no reside en una tecnica puntual, sino en la construccion de una comunidad que habla el mismo idioma de trabajo. Cuando un museo escolar de provincia puede intercambiar una ficha con una universidad europea y ambos entienden exactamente que se midio, como se ilumino y con que criterios se decidio intervenir o no, el patrimonio gana una capa de proteccion que no depende del tamano del presupuesto, sino de la claridad del metodo.
Este programa se sostiene gracias a alianzas que vale nombrar, porque tambien ellas ensenan. ICOM Music impulsa la iniciativa con el apoyo de ICOM LAC e ICOM Mexico, acompanada por ASINPPAC, MIMO y la Universidad de Yale. La logistica en linea, la traduccion simultanea y la gratuidad con inscripcion previa revelan una estrategia de inclusion que busca sumar voces y experiencias antes dispersas.
Queda, por ultimo, una idea que atraveso toda la sesion: documentar es cuidar el derecho a preguntar. Un inventario bien hecho, una foto correctamente expuesta, una nota registrada con parametros claros, una intervencion explicada con honestidad, son piezas de una misma garantia publica. Cada decision tecnica, por pequena que parezca, defiende la posibilidad de que dentro de diez o cincuenta anos alguien vuelva a ese objeto y pueda seguir leyendolo sin adivinar.
El curso-taller de ICOM Music propone justamente eso: transformar la practica cotidiana en un estandar compartido. En octubre, con la documentacion como base, la conservacion preventiva como disciplina del dia a dia, la gestion de colecciones como arquitectura institucional y los estudios de caso como prueba de realidad, la region cuenta con una hoja de ruta concreta. Si la comunidad responde con la misma energia que colmo la inscripcion, el resultado se vera en vitrinas mas honestas, depositos mas estables, informes mas utiles y, sobre todo, en instrumentos que seguiran diciendo quienes fuimos y quienes queremos ser.